Aunque la decisión de llevarse la fábrica a Chequia, China o Chechenia la tome gente “de aquí”, con domicilios cercanos e hijos matriculados en colegios de pago. No te despistes trabajador: no caigas en odios ya superados por la historia. Marco - Gardoqui te señala dónde está el gran enemigo: lejos, para que no corra la sangre. Allá donde están dispuestos a cobrar mucho menos. Bien hilado, Gardoqui. ¿A que no te imaginas a Elorrieta, a Fidalgo, a Rafa Díez o al Cándido Méndez haciendo sindicalismo en la plaza de Tiananmen? Ya la has metido, colega. Ahora cruza los dedos para que los trabajadores de aquí no hagan de la inmigración su gran enemiga. No sea que te acusen de xenofobia, incitación al odio o de algo mucho peor. Y, de postre, te saque cantares algún progre de esos de tu periódico que comparte contigo mesa y mantel. Ya lo dijo Manuel Vázquez Montalbán: a algunos neoliberales cuando se muerden la cola, les sabe fascista. Por cierto, Gardoqui, te explicas muy bien. No te contradices en nada. De nada.
Pincha aquí para volver al sumario de El Gratuito nº 31
|