abril 11, 2014

Juego de niños: Guacamayos

columna_elene_cabecera_gr
Antes de ser un polémico lingüista, Daniel Everett se fue a predicar La Biblia a un lugar recóndito del Amazonas: allí donde viven los indios pirahãs. Él, que iba a convertirlos a su Dios, se dio cuenta de que aquella gente vivía feliz y acabó por dudar de su fe hasta abandonar su faceta de predicador. Luego volvió a Estados Unidos y escribió un libro sobre la lengua pirahã que puso patas arriba la lingüística actual, para irritación de Chomsky y los generativistas. Entre otras cosas, descubrió que los pirahãs carecen de palabras para referirse al pasado o al futuro, de modo que siempre hablan -y viven- en presente. Lo cual les quita muchos quebraderos de cabeza, pero a ellos no les preocupa.

Eso me recuerda que el mindfulness, o sea la “atención plena” en el momento presente, se ha puesto de moda. Una técnica que al parecer reduce el estrés y aumenta la productividad. Hasta los ejecutivos de Silicon Valley la recomiendan y diseñan aplicaciones con las que conectarse vía smartphone para reparar en el aquí-ahora. No sé, no sé…

Porque a ver quién no se ha sentido un poco pirahã alguna vez, en plan guacamayo al sol. Pero claro, nunca dura mucho. Enseguida suena el móvil. “Sí, ya voy… Lo del seguro, vale… Ah, sí, los yogures…. Hasta luego”. Y así.

Elene Ortega Gallarzagoitia © humorenlared.com

Pincha aquí para ir a otras columnas de Elene Ortega Gallarzagoitia

Pincha aquí para ir a las columnas de los colaboradores más buscados