enero 20, 2010

Divertirse en el tajo

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r121_videojuegosEl aburrimiento en el puesto de trabajo es habitual desde el principio de los tiempos. Ahí estaban los hombres primitivos que tenían que vigilar la hoguera de su tribu, pintando bisontes y ciervos en las paredes de su cueva. Y es que, no siempre se puede tener una GameBoy encima, un maldito sudoku, o un ordenador con internet, aunque con eso de robar wifi al vecino, ahora la cosa esté más fácil.
El vago no es, precisamente, una especie en extinción. Sabe adaptarse a un entorno hostil mejor que un político en campaña electoral. Para ello, inventa métodos con los que distraerse en el trabajo de su agotadora tarea. Por ejemplo, para compensar la ausencia del messenger en el ordenador de la oficina, muchos empleados tienden a utilizar emoticones en algunos documentos que pasan a sus compañeros. (Más…)