El Ampli: Estulticia discontinua
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Las sinuosas carreteras o las interminables autopistas han sido y siguen siendo fuente de inspiración musical. Sin embargo a veces dan ganas de tirarse del coche en marcha.Un amigo decide apuntarse al carro de mi desgraciado destino y me pide un favor. No nos vemos desde que Antonio Lobato se peinaba con raya en medio, pero la gente es así. Me dice que nada más regresar de las vacaciones en su pueblo perdido en lo más recóndito del desierto de los Monegros, se ha dado cuenta de que ha olvidado allí las llaves de casa y nadie se las puede mandar de vuelta. Como el viaje de rescate es inevitable y le da tres patadas hacerlo solo de nuevo, me pide que le acompañe. Atisbo en su mano una lista de tres folios de nombres tachados, por lo que deduzco que no he sido su primera opción. Como no tengo nada mejor que hacer, ni tampoco autoestima, acepto a ir con él. Tampoco es que vayamos a Singapur, sopeso al acordarme del disco nuevo de Kuve. Que los viajes por carretera relajan es una Gran Mentira. Más gorda que la barriga de los monos del álbum de Misiva. Comienzo a pensar que lo de acompañar a mi colega no ha sido tan buena idea cuando le digo de poner el último LP de Iván Ferreiro, Val Miñor-Madrid. Historia y Cronología del Mundo, un título corto y fácil de recordar, y me dice que en su coche solo se escucha Junco y si acaso alguna cinta de chistes del 23F que compró en un rastro. (Más…) |
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Las sinuosas carreteras o las interminables autopistas han sido y siguen siendo fuente de inspiración musical. Sin embargo a veces dan ganas de tirarse del coche en marcha.
Durante los meses de asueto la inactividad es la tónica general. Una tónica bien fresquita, con un chorrito de ginebra y un par de hielos. Y un poco de música bajita. Por la resaca.
El mundo está lleno de misterios sin resolver. Como los paraísos fiscales del Triángulo de las Bermudas o el éxito de Justin Bieber. La música inquietante de fondo genera ambiente.
