Humorenlared.com Vidas Modélicas 140 (08-05-2026) - Humorenlared.com
   

Vidas Modélicas 140 (08-05-2026)

cabecera gorka

Alfred Bernhard Nobel (Estocolmo 1833 – San Remo 1896) fue un químico, ingeniero, comercial pirotécnico, chantajista emocional, escritor, filántropo estacional e inventor sueco, pionero en introducir técnicas modernas en la práctica de gestionar el sentimiento de culpa sepultándolo bajo ingentes cantidades de dinero. Tercer hijo del fabricante de explosivos Immanuel Nobel, nace cuando a su padre empiezan a irle mal los negocios durante un periodo de poco matar en Escandinavia, y deben trasladar la fábrica familiar a otro país. A pesar de la ilusión que le hace a su padre gerenciar la mascletá de Paterna, en 1842 acaban mudándose a San Petersburgo con el encargo de fabricar minas marinas, para alegría del ejército ruso y desgracia de los pescadores furtivos de quisquillas de la desembocadura del Nevá. Recibe formación privada en idiomas para saber leer ‘No fumar’ en varias lenguas.

En el amor todo es empezar

Entre 1850 y 1852 viaja por Europa para ampliar sus estudios de química. Durante su periplo se forma con Théophile-Jules Pelouze, descubridor de la suciedad esponjosa que se acumula debajo de los sofás, y Ascanio Sobrero, quien dedica la mitad del tiempo a enseñarle los fundamentos de su invento, la nitroglicerina, y la otra mitad a convencerle de que es una persona real y no un personaje de Eduardo Mendoza. Tras el fin de la Guerra de Crimea, en 1859, la empresa vuelve a ir regular y regresa a Suecia, porque puestos a pasar tiempo sin escabechinar gente al menos hacerlo en casa. En 1864 una explosión en su fábrica experimental acaba con la vida de cinco personas, incluido su hermano Emil, y un hámster. Desde ese momento consagra su vida a fabricar un explosivo seguro y estable para que ningún roedor vuelva a sufrir en el mundo. En 1867 mezcla nitroglicerina con tierra silícea que se le había quedado en la braguilla del traje de baño durante un picnic en el río Elba y crea la dinamita. La facilidad para matar sin matarse, y en menor medida abrir galerías en la roca de las minas, le vuelven aún más millonario. En 1876 conoce a la activista Bertha von Suttner, a quien le dice que él también es pacifista ante la posibilidad de futura coyunda. La publicación por error de su necrológica en un periódico francés en 1888, cuando en realidad había fallecido su hermano Ludvig, en la que le llaman “mercader de la muerte” le lleva a reflexionar, considerar que no debería sucumbir ante el materialismo capitalista y plantearse matar gratis. El 27 de noviembre de 1895 firma su último testamento en el Club Sueco-Noruego de París y dedica 31 millones de coronas a subvencionar las Fallas con carácter vitalicio, pero sus abogados hacen un ardid y termina creando unos premios de esos que permiten deducirse impuestos.

Fallece a los 63 años de hemorragia cerebral, ya que con tanta nitroglicerina en casa el infarto de miocardio y la disfunción eréctil eran improbables.

© elkarma.eus

foto
Pincha aquí para volver al listado de Vidas Modélicas y aquí para leer las frases que te cambian la vida