julio 12, 2026

Mens Insana: Echarse a los lobos

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Las personas tendemos a acomodarnos. Unos más que otros, pero en general somos así. Es muy tentador, y nos resistimos a renunciar a esa seguridad. Pero esa comodidad es muy cara. Siempre lo es. Cuando optamos por el camino cómodo estamos renunciando a algo. Y ese “algo” puede ser el sueño de comprarse una casa. Los sueños se nutren de nuestros esfuerzos y nuestras batallas y cuando dejamos los asuntos cruciales en manos ajenas, despreocupadas y distantes, las consecuencias son devastadoras. Podemos ser unos completos ignorantes en asuntos que debemos resolver, como escoger una hipoteca. Pero es mejor aprender a marchas forzadas y equivocarse a caer en la tentación. (Más…)

julio 9, 2026

Campus Kanpo: Canciones

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He cumplido cuarenta años. Lo sé porque una canción ya no dura tres minutos, dura media vida. Suenan The Cranberries y vuelvo a mi habitación de adolescente. Llega Green Day y recupero el acné emocional. Escucho Nirvana, Dover o No Doubt y, durante unos segundos, vuelvo a tener quince años. Lo mejor es que nuestra generación podía saltar de Shakira a The Offspring, de Laura Pausini a Molotov, de Eminem a Backstreet Boys, de Avril Lavigne a El Canto del Loco, de Estopa a Nirvana… y nadie pedía explicaciones. Éramos felices en nuestra incoherencia.

Pero al cumplir los cuarenta, algo cambia. Antes defendíamos nuestros gustos musicales. Ahora fingimos como auténticos expertos. Escuchamos a Rosalía o Bad Bunny y soltamos discursos sobre narrativas, códigos culturales y no sé qué más; todo ello para convencernos de que seguimos siendo jóvenes. Y que seguimos molando, por supuesto. Mentira total. Si nos ponen aquello de “Son las cinco de la mañana y yo no he dormido nada…”, se acabó la tontería. Treinta segundos después estamos gritando “¡ES UNA OBSESIÓOOON!” a pleno pulmón y con la vena del cuello hinchada. (Más…)

julio 7, 2026

Gora Euskadi: Contemporizando

No es fácil la tarea de la prensa de hacer que sus lectores contemporicen al mismo tiempo con la tradición sociocultural que les precede y con el nuevo universo de convenciones, costumbres, hábitos y sensibilidades que el futuro ha acabado trayendo a nuestro presente. Lo que es debe combinar con lo que fue y con lo que será. Pero, como ya se ha comentado en más ocasiones, una adopción demasiado apresurada y poco reflexiva de las nuevas tendencias puede conducirnos irremediablemente a la anomia, la barahúnda moral, el caos ético y la esquizofrenia social. Los cambios rápidos y mal asentados sobre los engranajes de la tradición provocan que los cigüeñales de la convivencia se gripen sin remedio. Por eso los periódicos nos sujetan con brazo firme mientras montamos la bicicleta de la evolución social, antes de permitirnos quitarle los ruedines de las viejas rutinas. Acostumbrarnos a los nuevos desmanes debe hacerse de tal forma que nos recuerden a los antiguos. Pero con delicadeza. Sin sobresaltos. De manera sutil. Alarmando sin asustar. Confrontando sin, de momento, enfrentar. Como cuando deben tratar el tema de la otredad. Del nosotros y el ellos. Porque, si bien nosotros seguimos siendo los mismos, los ellos van cambiando. Y es complicado adaptarse sin una guía amiga. Así, la web del diario El Correo titulaba una información el pasado miércoles 10 de junio “Graves disturbios en Belfast tras apuñalar un sudanés a un hombre en plena calle”. (Más…)

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